
Cuando su madre muere y su padre se vuelve a casar, Kaito se siente atraído por su nueva y sexy madrastra, Sayoko. Enloquecido por la lujuria, Kaito no tarda en espiarla y en colarse en su habitación para tener acción encubierta hasta altas horas de la noche. Aunque atormentada por la culpa, Sayoko acaba participando en buen grado.
